Al día siguiente de una etapa de alta velocidad, el pelotón del Tour de Francia no tuvo tiempo para respirar. Al final de un final muy animado, fue el belga Tim Merlier quien se impuso.
El corredor del Soudal Quick-Step triunfó al final de una recta final muy tensa, marcada por una caída. Precedió al holandés Olav Kooij (Decathlon) y a su compatriota Jasper Philipsen (Alpecin).
El perfil de esta duodécima etapa entre Nervers y Chalon-sur-Saône, que parecía reservada a los velocistas, llevó finalmente a un final explosivo de la carrera en las carreteras de Saona y Loira.
Veistroffer, él otra vez
Tras la salida desde el circuito de Nevers Magny-Cours, la primera mitad de la carrera se caracterizó por otra escapada solitaria. Como era de esperar, fue el francés Baptiste Veistroffer quien apareció en cabeza, recorriendo kilómetros contra el viento.
Desconocido para el gran público al inicio de la Grande Boucle, “el jabalí” comienza a darse a conocer en las carreteras de Francia. Por suerte para él, al luchador del día se unieron sus compatriotas Ewen Costiou (Groupama-FDJ) y Mattéo Vercher (Total Energies), así como el italiano Damiano Caruso (Bahrain Victorious).
La ofensiva Lidl-Treks
Mientras el grupo parecía alcanzar tranquilamente a los aventureros del día, el equipo Lidl-Trek decidió darle vida al recorrido en los últimos 30 kilómetros. En la final, sólo una subida de cuarta categoría fue suficiente para poner al grupo de rodillas.
A medida que se acercaban a la costa de Montagny-lès-Buxy, los compañeros de Mads Pedersen lanzaron ataques en cadena, imitados por algunos de sus oponentes. Fue Quinn Simmons, la campeona estadounidense, quien inició el movimiento atacando a 35 kilómetros de la portería.
Una primera caída masiva
Los equipos de velocistas intentaron controlar los distintos ataques, pero muchos de ellos querían impedir un sprint masivo. Finalmente, acercándose a las cinco terminales finales, el ritmo disminuyó y los especialistas del esfuerzo corto tuvieron la oportunidad de expresarse.
A 400 m de la meta, una violenta caída, la primera de esta edición, provocó una importante ruptura en el grupo. Fue el colombiano Fernando Gaviria (Caja Rural) el primero en caer, antes de derribar a varios de sus competidores.
No fue suficiente para inquietar a Tim Merlier, que superó las caídas e impuso su potencia para conseguir la sexta victoria de su carrera en las carreteras del Tour.
No hay cambios entre los aspirantes a la victoria final: Tadej Pogacar conserva el maillot amarillo por delante de Jonas Vingegaard, mientras que Paul Seixas sigue en la 5ª plaza de la clasificación general.