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Muchos perros parecen más inquietos en verano que en invierno. Ladran con más frecuencia, tiran más fuerte de la correa o les cuesta más calmarse en casa. Según la entrenadora de perros Katharina Marioth, esto no suele deberse a una falta de entrenamiento, sino más bien a una mayor carga sobre el sistema nervioso.

Porque no somos sólo nosotros los humanos los que luchamos contra las altas temperaturas. Para nuestros amigos de cuatro patas, el estrés también aumenta considerablemente debido al clima.

Cuando el barril de estrés se llena

En el adiestramiento canino, el modelo del “barril de estrés” explica cómo se acumula el estrés LIBRO DE MASCOTAS (también pertenece a Axel Springer). Cada estímulo, como el ruido, los extraños o el esfuerzo físico, llena este barril. Verano Se juntan muchas impresiones: calles llenas, niños jugando, bicicletas, olores a parrilladas y calor. Si se excede el límite de estrés, los perros reaccionan con más frecuencia ladrando, tirando, retrayéndose o irritándose.

El calor y la falta de sueño te estresan aún más

Las altas temperaturas se consideran un factor de estrés físico. el tiene que hacerlo Perro Regular su temperatura corporal mediante el jadeo significa que carece de reservas de energía para otros desafíos. Al mismo tiempo, muchos perros duermen peor en verano porque permanece brillante, cálido y ruidoso por más tiempo. Dado que los perros necesitan dormir entre 14 y 18 horas dependiendo de su edad, la falta de sueño puede afectar significativamente su irritabilidad y tolerancia a la frustración.

Las vacaciones no siempre son relajación

Más viajes y nuevos lugares significan estrés adicional para muchos perros. Particularmente sensible animales beneficiarse de rutinas fijas y procesos familiares. Demasiadas impresiones nuevas pueden hacerte sentir más inquieto después de las vacaciones que antes.

Qué ayuda a los perros en verano

Los paseos matutinos suelen ser más frescos y menos estimulantes. Se ha demostrado que olfatear libremente promueve la relajación y los perros también necesitan un lugar tranquilo y fresco para retirarse. Los propietarios también deben prestar atención al asfalto caliente. La regla de los siete segundos puede ayudar a evaluar la temperatura. Coloca tu mano sobre el asfalto durante siete segundos. Si puedes dejarlos ahí sin problemas, el asfalto no está cerrado al perro. calor.

Además, los viajes a la playa no deben exagerarse. Nadar durante largos períodos de tiempo puede resultar físicamente exigente. Es fundamental reconocer los primeros signos de estrés, como bostezos, temblores u orejas aplanadas, y permitir que su perro descanse lo suficiente.

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